En Bathmate, puede que seamos expertos en bienestar sexual —al fin y al cabo, somos los creadores de la bomba de pene más vendida en Estados Unidos—, pero en biología evolutiva no somos precisamente especialistas.
Así que hoy llevamos al público quizá una de esas preguntas raras que surgen en la ducha: ¿por qué la punta del pene tiene forma de hongo?
Sabemos que no es el tipo de debate que se tiene en la Universidad de Oxford, pero es una buena pregunta, ¿no? ¿Hay una razón biológica para ello, o quizá evolutiva? ¿O, como el pezón masculino, es puramente estético y de poca utilidad?
Vamos a investigarlo.
Comprender la anatomía del pene
Entonces, aunque podamos entender lo que tu pene dice sobre tu salud, ¿qué dice la punta de tu pene sobre tu pene? Antes de ver algunas de las razones de su forma, primero entendamos la estructura básica de la punta del pene.
Estructura del glande
La punta del pene con forma de hongo tiene un nombre en el ámbito médico: glande. Es la estructura bulbosa y sensible al final del cuerpo del pene, cubierta por el prepucio en los hombres no circuncidados y expuesta en los circuncidados. Y si tú mismo tienes pene, ya sabrás que esta es una de las zonas más sensibles y placenteras de tu miembro.
¿Para qué sirve la punta del pene?
El glande cumple varias funciones importantes y, a diferencia del pezón masculino, no se trata solo de apariencia: algunos científicos e investigadores creen que su forma única desempeña un papel significativo en las relaciones sexuales y la reproducción.
El papel en la reproducción
Los biólogos evolutivos han propuesto varias teorías sobre por qué la punta del pene evolucionó hasta su forma actual; una de las más conocidas sugiere que la forma de hongo evolucionó para dar a los varones humanos una ventaja reproductiva.
En esencia, la teoría plantea que el glande con forma de hongo evolucionó como una herramienta para desplazar el esperma de otros competidores durante el coito. El borde del glande podría actuar como una especie de ‘cuchara’, eliminando potencialmente esperma existente en el tracto reproductor femenino antes de depositar el propio.
Esta teoría encaja con la idea de la competencia espermática, en la que el esperma de distintos varones compite por fecundar un óvulo. Aunque esto pueda sonar extraño en el contexto de las relaciones humanas modernas, conviene recordar que nuestra biología evolucionó durante millones de años en condiciones sociales muy diferentes.
El papel en las relaciones sexuales
¿Y qué hay de lo interesante? ¿La forma de la punta del pene también influye en la mecánica y el placer durante el sexo? Al parecer, sí:
Contribución al placer sexual
La forma de hongo del glande, junto con su abundancia de terminaciones nerviosas, también parece contribuir al placer sexual. Durante el sexo, la corona del glande (es decir, el borde prominente del glande) genera fricción y estimulación para ambas personas, lo que favorece la estimulación de las zonas ricas en nervios tanto en el pene como en la vagina. En resumen, ayuda a que el sexo se sienta bien para ambas partes.
Mecanismo protector
Curiosamente, la forma del glande también cumple una función protectora. Su diámetro, mayor que el del cuerpo del pene, ayuda a mantener el prepucio (en hombres no circuncidados) o el remanente del prepucio (en circuncidados) retraído durante el coito y así protege el glande sensible del exceso de fricción y de posibles lesiones. ¿Quién lo diría?
Así que ya lo sabes: si últimamente te preguntabas por qué tu pene es así, ahora tienes la respuesta.









Compartir:
5 alternativas saludables al porno
Jengibre: beneficios sexuales