Vale, quizá el título de este blog te haya hecho sonreír; a nosotros también. Bromas aparte, el yoga puede ayudar a combatir la disfunción eréctil (DE). No es un tratamiento directo ni comparable a ningún medicamento que puedas tomar para la DE, pero sus efectos para reducir el estrés —y el hecho de que fortalece la conexión mente-cuerpo— pueden ayudar. En serio: no pongas los ojos en blanco todavía; hay bases sólidas de por qué estas prácticas antiguas pueden ayudar con problemas modernos. Veámoslo de cerca.
Beneficios del yoga para la disfunción eréctil
Mejora del flujo sanguíneo
Cuando se trata de la función eréctil, la circulación es clave. Los movimientos y las posturas del yoga favorecen activamente el flujo sanguíneo en todo el cuerpo, especialmente en la zona pélvica.
Reducción del estrés y la ansiedad
La ansiedad de rendimiento puede crear un círculo vicioso con la DE: te preocupa no lograr una erección, esa preocupación aumenta el estrés y el problema persiste. Entender que el ejercicio puede combatir el estrés y la DE es el primer paso para romper ese patrón. El yoga combina movimiento físico con técnicas de respiración que ayudan a calmar la mente, además de apartar el foco de la preocupación.
Mayor flexibilidad y fuerza
La flexibilidad y la fuerza del core no solo ayudan en el gimnasio; también pueden mejorar tu rendimiento en la intimidad. El yoga desarrolla fuerza funcional y aumenta el rango de movimiento, y un poco más de flexibilidad nunca viene mal en el dormitorio.
Las mejores posturas de yoga para la disfunción eréctil
¿Listo para empezar? Estas son algunas de las mejores posturas para apoyar la función eréctil (no durante la sesión, claro).
Garudasana (Postura del Águila)
Garudasana, o postura del águila, es un equilibrio de pie que puede ayudar a mejorar la circulación y reducir el estrés. Para realizarla, ponte de pie con los pies juntos y cruza el muslo izquierdo sobre el derecho, enganchando el pie izquierdo por detrás de la pantorrilla derecha si es posible. Extiende los brazos hacia delante y cruza el derecho sobre el izquierdo, envolviéndolos hasta que las palmas se toquen. Mantén de 5-10 respiraciones antes de soltar y repetir al lado contrario.
Uttanasana (Flexión hacia delante de pie)
Uttanasana, o flexión hacia delante de pie, es una inversión suave que puede ayudar a calmar la mente y mejorar el flujo sanguíneo hacia la zona pélvica. Ponte de pie con los pies a la anchura de las caderas y flexiona desde la cintura, manteniendo la espalda recta. Deja que los brazos cuelguen sueltos o sujeta los codos opuestos. Mantén de 5-10 respiraciones antes de incorporarte lentamente.
Baddha Konasana (Postura sentada talón con talón)
Baddha Konasana, o postura sentada talón con talón, ayuda a abrir las caderas y a mejorar la circulación en la zona pélvica. Siéntate con las piernas extendidas, dobla las rodillas y junta las plantas de los pies, dejando que las rodillas caigan hacia los lados. Sujeta los pies con las manos y presiona suavemente los codos contra los muslos internos. Mantén de 5-10 respiraciones, soltando un poco más en cada exhalación.
Paschimottanasana (Flexión hacia delante sentado)
Paschimottanasana, o flexión hacia delante sentado, ayuda a estirar la parte posterior del cuerpo, reducir el estrés y favorecer el flujo sanguíneo hacia la zona pélvica. Siéntate con las piernas extendidas y flexiona desde la cintura, llevando las manos hacia los dedos de los pies. Mantén la espalda recta y deja que la cabeza pese. Mantén de 5-10 respiraciones antes de incorporarte lentamente.
Janu Sirsasana (Postura de la cabeza a la rodilla sentado)
Janu Sirsasana, o postura de la cabeza a la rodilla sentado, es un estiramiento profundo que puede mejorar la flexibilidad y la circulación en las caderas y la zona pélvica. Siéntate con las piernas extendidas, dobla la rodilla derecha y lleva la planta del pie derecho al muslo interno izquierdo. Flexiona desde la cintura, llevando las manos hacia los dedos del pie izquierdo. Mantén de 5-10 respiraciones antes de soltar y repetir al otro lado.
Notas: Si tienes alguna afección médica, especialmente cardíaca, el yoga podría no ser adecuado para ti. Habla siempre con tu médico antes de empezar cualquier forma nueva de ejercicio y nunca fuerces tu cuerpo más allá de sus límites.
Reflexiones finales
Recuerda: la DE no se limita a lo que pasa en el dormitorio; a menudo está conectada con tu salud y bienestar general. El yoga ofrece un enfoque integral para mejorar tu bienestar físico y mental, y puede que además te sientas un poco más tonificado. Empieza con estas posturas, practica con regularidad y sé paciente con tu progreso. Combínalas con otros hábitos de vida saludables y es probable que veas mejoras no solo en los síntomas de la DE, sino también en tu calidad de vida en general. Y recuerda: siempre puedes comprar nuestra bomba de pene más vendida en el Reino Unido si los pantalones de yoga no son lo tuyo.









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