Los problemas en el pene pueden afectar mucho tu función sexual.
A ningún hombre le gusta admitir que puede haber un problema de rendimiento.
Seamos sinceros: a menudo se nos hace creer que nuestro valor como hombres depende de los ingresos, del aspecto físico y de cómo rendimos en la cama.
Con esa presión, muchos hombres ocultan cada vez más cualquier posible problema con su pene.
Hablemos abiertamente sobre los problemas del pene
Tanto si te preocupa el aspecto externo como si sufres dolor crónico o falta de rendimiento, es fácil querer que todo lo que se diga sobre nuestra zona íntima sea siempre positivo.
Otro factor que contribuye a nuestro desconocimiento es el pobre estado de la educación sanitaria disponible en Estados Unidos.
Por suerte, hoy contamos con internet, un escenario global donde aprender de cualquier especialista.
Aun teniendo la información al alcance de la mano, puede impresionar ver imágenes de otros hombres y los problemas que padecen.
6 problemas del pene que solemos ignorar
Repasemos algunos de los más habituales para que sepas qué puede estar ocurriendo, incluso si prefieres mantenerlo en privado al principio.
Disfunción eréctil (DE)
Empecemos por uno de los más preocupantes: vivir con disfunción eréctil.
Se estima que aproximadamente uno de cada tres hombres sufre este problema de rendimiento, que provoca la falta de erección o la dificultad para mantenerla durante el sexo.
Si ocurre de forma crónica, puede resultar frustrante para todas las partes, convirtiendo una noche prometedora en una conversación incómoda de «¿y ahora qué?» antes de encender la TV.
Existen tratamientos farmacológicos; habla con tu médico, especialmente si ya tomas medicación, porque la DE puede ser un efecto secundario frecuente.
Fimosis y parafimosis
Cambiando al aspecto externo, tenemos la fimosis y la parafimosis.
La fimosis aparece cuando el glande no puede descubrirse porque el prepucio es demasiado estrecho.
Imagina una capucha con los cordones demasiado apretados: intentar pasar la cabeza resulta imposible mientras no se aflojen.
Esto es similar a la fimosis y, si no se trata, puede causar infecciones y dolor intenso durante las relaciones sexuales.
La parafimosis es el caso contrario, a menudo consecuencia de una lesión, en el que el prepucio retraído no puede volver a su posición natural.
Puede verse como un anillo de piel alrededor del pene que no vuelve a su sitio y requiere atención médica.
Eyaculación precoz
Un tema habitual entre los hombres jóvenes y en sus primeras relaciones es la eyaculación precoz.
No es una carrera que queramos ganar; preferimos disfrutar y tomarnos nuestro tiempo.
Afecta también a aproximadamente uno de cada tres hombres, al igual que la disfunción eréctil, y puede volver el sexo algo inalcanzable.
La intensidad varía: desde eyacular poco después de empezar hasta hacerlo ante la mera anticipación.
Priapismo
El priapismo NO es una bendición disfrazada, por mucho que algunos quieran creer.
Se produce cuando la sangre no puede drenar del pene, dejándolo en un estado de erección persistente.
Aunque pueda parecer una ventaja, si no se trata causa un dolor intenso.
Por suerte, en muchos casos se resuelve con una sola consulta médica, donde se drena la sangre con una jeringa.
Balanitis
La balanitis es más frecuente en hombres no circuncidados.
Es un proceso que suele aparecer bajo el prepucio en no circuncidados, donde los microorganismos pueden proliferar.
Aunque muchos son inofensivos, la falta de higiene puede permitir que los más problemáticos se multipliquen, provocando infecciones, dolor, inflamación y una secreción que no forma parte de los fluidos habituales.
La balanitis también puede asociarse a algunas infecciones de transmisión sexual, así que consulta con tu médico lo antes posible si no te sientes limpio o notas molestias.
Enfermedad de Peyronie
¿Vas asimilando mejor la información? Bien, porque aquí va otra importante.
La enfermedad de Peyronie lleva la pregunta de «¿cómo cuelga?» al extremo.
Es la formación de tejido cicatricial en el pene, que provoca una curvatura permanente que puede superar los 30 grados.
Según el ángulo, puede dificultar la entrada de sangre y hacer que la erección no sea posible sin dolor intenso.
Es hora de dejar de ignorar estos problemas del pene
Entonces, ¿qué dices?
¿No es momento de retomar el control de una parte clave de tu cuerpo?
La respuesta es sí, así que no pierdas más tiempo con vergüenza.
Consulta a tu médico y coméntale todo con claridad para que pueda orientarte y ayudarte a volver a sentirte en tu mejor momento.
No lo olvides, toda herramienta necesita mantenimiento y la tuya no es la excepción.









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