Por culpa de la televisión y el cine, solemos asociar la infertilidad con un problema femenino. Pero los estudios muestran que casi tantos hombres en EE. UU. (9 %, para ser exactos) tienen dificultades con la fertilidad y la concepción. Y dado que solemos toparnos con estos problemas solo cuando decidimos tener un hijo, esta cifra podría ser mayor: muchos hombres sin hijos o solteros probablemente sean infértiles ahora mismo y no lo saben.
Entonces, ¿cómo se manifiesta la infertilidad en los hombres, se puede evitar y es posible hacerse pruebas? Veámoslo.
Entender la infertilidad masculina
La realidad es esta: si tú y tu pareja no podéis concebir, hay un 50-50 de posibilidades de que el origen esté en el lado masculino. Como mencionamos antes, la tasa de infertilidad en hombres en EE. UU. ronda el 9 %, y en mujeres, alrededor del 11 %. Y según estudios recientes, la infertilidad es bastante común: entre el 12 % y el 15 % de las parejas no logran concebir tras un año intentando quedarse embarazadas.
Principales señales de infertilidad en hombres
Si estás intentando concebir y te preguntas si puede haber algún problema con tus espermatozoides, esto es lo que conviene vigilar:
Sin síntomas
Empecemos por aquí: a veces, la infertilidad no presenta ningún síntoma. Ni el más mínimo dolor testicular. Así que, si llevas tiempo intentando concebir sin éxito y crees que no eres tú porque “no tienes síntomas”, ten en cuenta que aun así podría tratarse de ti, y que una prueba médica es la única forma de descartar problemas de fertilidad por tu parte.
Cambios en la función sexual
Si notas problemas de erección, menor deseo sexual o dificultades para eyacular, pueden ser señales de alerta. Aunque los episodios puntuales son normales —sobre todo con estrés—, los problemas continuos podrían indicar algo que esté afectando a tu fertilidad.
En algunos casos, tu pene solo necesita un pequeño impulso; en ese caso, te recomendamos que pidas nuestra bomba de pene de alta calidad hoy mismo: algunos hombres notan una diferencia en su erección tras solo un uso.
Cambios en la calidad del semen
No puedes evaluar la calidad del esperma sin una prueba, pero hay indicios. Si tu eyaculado parece más acuoso o ha cambiado de volumen, vale la pena que te lo revisen, especialmente si estás intentando concebir. Y si tus pruebas salen bien, échale un vistazo a nuestro blog sobre cómo mejorar el recuento de espermatozoides para que puedas marcar la diferencia de forma natural.
Cambios físicos
Presta atención a signos como hinchazón o dolor en los testículos, cambios en el crecimiento del vello corporal o pérdida de masa muscular, que pueden relacionarse con cuestiones hormonales que afecten a tu fertilidad.
Dolor o molestias
Aunque un pinchazo ocasional suele no ser motivo de preocupación, cualquier dolor persistente e inexplicable en la zona genital requiere atención. Puede no ser nada o sí; la única forma de saberlo es consultar.
Cuándo buscar asesoramiento médico
Importancia de consultar a tiempo
Lo entendemos: a nadie le gusta ir al médico, y menos por estos temas. Pero aquí está la clave: detectar los problemas pronto mejora las opciones de solucionarlos y aumenta las probabilidades de que tú y tu pareja podáis concebir. Si lleváis un año intentándolo sin éxito (o seis meses si tu pareja tiene más de 35 años), ha llegado el momento de haceros pruebas.
Pruebas y evaluaciones recomendadas
Primera parada: análisis de semen. ¡No es tan incómodo como crees! Te harás una prueba sencilla, obtendrás mucha información sobre lo que ocurre y el médico también puede revisar tus niveles hormonales y hacer una exploración física. Y sí, como en ese episodio con Chandler en Friends, tendrás que proporcionar una muestra de semen en un recipiente. Evita las relaciones sexuales durante unas noches y no te masturbes el día anterior para ayudarte con los nervios de la consulta.
Factores de estilo de vida que afectan a la fertilidad
Dieta y nutrición
Tus espermatozoides necesitan buenos nutrientes para rendir, por eso aumentar el consumo de alimentos ricos en antioxidantes, grasas saludables y suficiente proteína puede favorecer tu fertilidad. Evita la comida ultraprocesada y los aceites degradados por el calor, y si te encanta comer fuera, intenta el método 80/20.
Ejercicio y control del peso
El exceso de peso reduce tu testosterona y la producción de esperma. Pero el exceso de ejercicio también puede afectar a la fertilidad. Busca el punto medio con entrenamientos moderados y una alimentación equilibrada.
Evitar toxinas y consumo de sustancias
Seguramente ya lo sabes, pero fumar, beber en exceso y las drogas recreativas pueden perjudicar seriamente a tus espermatozoides. Incluso algunos medicamentos de venta libre pueden influir en la fertilidad. El calor es otro factor a tener en cuenta: plantéate reducir los baños muy calientes prolongados o evitar usar el portátil directamente sobre la zona genital.
En resumen
La fertilidad no se reduce a tener hijos ahora mismo: se trata también de mantener tus opciones abiertas para el futuro. No esperes a que aparezcan problemas para cuidarte y, si estáis buscando un embarazo, no retrases las pruebas: como Chandler Bing, mejor quítatelo de encima cuanto antes.









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