Aunque la mayoría de los hombres se centran en cómo funciona su pene, su aspecto puede ser igual de importante para tu salud. Un pene de aspecto saludable es uno de los muchos indicios de un buen estado de salud general. Los hombres con enfermedad de Peyronie —curvatura anormal del pene por formación de tejido cicatricial— pueden presentar problemas cardiovasculares, circulatorios y tiroideos, e incluso tener un mayor riesgo de ciertos cánceres.
Ahora bien, un pene curvado no siempre es motivo de alarma. Igual que los propios hombres, los penes vienen en distintas formas, tamaños y orientaciones. No existe un grado específico de curvatura que garantice que padeces enfermedad de Peyronie, pero sí hay señales a vigilar, como un cambio repentino o cada vez mayor en la forma u orientación del pene.
Si te preocupa que pueda haber un problema con esa curvatura, sigue leyendo para conocer las causas, los síntomas, el diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles para la enfermedad de Peyronie.
¿Qué es la enfermedad de Peyronie?
La enfermedad de Peyronie aparece cuando el tejido cicatricial en el pene provoca una curvatura o desviación anormal, e incluso pérdida de longitud o grosor; puede originarse por microlesiones del pene (traumatismos peneanos) sufridas durante sexo vigoroso, deportes u otra actividad física. Otros factores ambientales también pueden influir en la formación de tejido cicatricial.
La enfermedad de Peyronie evoluciona en dos fases:
- Aguda: en esta fase la formación de tejido cicatricial curva o cambia visiblemente la forma del pene, lo que puede causar dolor en erección, en reposo (flácido) o en ambos. Dura de seis meses a un año.
- Crónica: en este punto, el tejido cicatricial ha dejado de crecer, por lo que no se acentúa más la curvatura. Sin embargo, pueden persistir problemas de función del pene, como dolor durante las erecciones y dificultad para conseguir o mantener la erección.
Aunque es poco frecuente, algunos hombres nacen con el pene curvado, algo que suele hacerse evidente en la pubertad. Si no hay tejido cicatricial, es un signo de curvatura del pene y no de enfermedad de Peyronie. La formación de cicatrices suele ser lo bastante marcada como para palparse manualmente.
Factores de riesgo asociados a la enfermedad de Peyronie
Existen varios factores de riesgo que influyen en la probabilidad de desarrollar la enfermedad de Peyronie:
- Edad: el aumento del riesgo de curvatura anormal del pene es una de las varias cosas que suceden con la edad.
- Trastornos autoinmunes: ciertas afecciones autoinmunes, como el lupus, pueden aumentar tu riesgo.
- Trastornos del tejido conectivo: los hombres con esclerodermia, enfermedad de Dupuytren y otros trastornos del tejido conectivo presentan mayor riesgo.
- Diabetes: los hombres diabéticos que presentan disfunción eréctil (DE) tienen un riesgo significativamente mayor.
- Genética: si un familiar masculino cercano (p. ej., padre o hermano) ha sido diagnosticado de enfermedad de Peyronie, tu riesgo es más alto.
Cómo saber si tienes enfermedad de Peyronie
Los urólogos diagnostican la enfermedad de Peyronie en aproximadamente el 4% de los hombres de entre 40 y 70 años, aunque algunos investigadores han propuesto estimaciones más altas. A muchos hombres les avergüenza hablar de este problema con su médico, por lo que posponen pedir ayuda hasta que aparecen complicaciones serias o quedan sin diagnóstico.
Los principales síntomas de la enfermedad de Peyronie son:
- Pene doblado o curvado
- Bultos dolorosos en el pene
- Erecciones dolorosas
- Erecciones poco firmes
- Dolor peneano crónico que no cede
- Dificultad para orinar
- Dificultad para mantener relaciones sexuales
En la mayoría de los hombres, las cicatrices (placas) aparecen en la parte superior del pene y provocan una curva hacia arriba durante la erección. Si se forman en la parte inferior o en un lateral, la curva se aprecia en esas direcciones. La formación de placas a ambos lados produce un aspecto hundido y, en ocasiones, pueden formar un anillo alrededor del cuerpo del pene, creando una zona "estrangulada" o con forma de reloj de arena.
En casos extremos, las placas pueden calcificarse y endurecerse como un hueso, lo que provoca dolor intenso durante las erecciones. El hombre también puede notar que su pene se ha acortado o adelgazado.
Cuándo buscar ayuda médica
Presta atención a cualquier cambio inusual en el aspecto o la función de tu pene y contacta con un profesional sanitario si estos cambios se agravan con el tiempo. Si ya te han diagnosticado enfermedad de Peyronie, plantéate hacerle a tu médico las siguientes preguntas:
- ¿Qué debo hacer si la curvatura empeora?
- ¿Cree que es necesaria la cirugía?
- ¿Cuándo debo volver para una revisión?
- ¿Hay grupos de apoyo disponibles?
Dado que la enfermedad de Peyronie puede afectar de forma significativa tu vida sexual, a muchos hombres el diagnóstico les resulta deprimente e incluso les cuesta comunicárselo a su pareja. Para mantener la intimidad, no dudes en pedir a tu profesional sanitario una derivación a un terapeuta sexual cualificado.
Tratamientos
En una minoría de casos, la enfermedad de Peyronie se resuelve por sí sola sin tratamiento. Para el resto, existen diversas opciones, incluida la cirugía correctora si es necesario. Y aunque la idea de un bisturí cerca del pene pueda asustar, existen muchos tratamientos no quirúrgicos. Estas son las principales opciones.
Fármacos orales
Tu profesional sanitario puede optar por recetar fármacos orales durante la fase aguda del diagnóstico de la enfermedad de Peyronie. Entre las opciones más habituales están la vitamina E, la carnitina y el aminobenzoato de potasio. Sin embargo, los estudios sobre su eficacia muestran resultados dispares.
La vitamina E es una opción de bajo coste y bajo riesgo que los médicos suelen utilizar por sus propiedades antioxidantes, con el objetivo de reducir las placas dentro del pene. Los primeros estudios no estuvieron bien controlados y los pocos que incluyeron grupos de control no mostraron beneficios frente a placebo.
La carnitina, otro antioxidante, se utiliza para ayudar a que disminuya la inflamación de las heridas. Al evaluarla en estudios con grupo de control, arrojó resultados similares a los de la vitamina E: no mejores que un placebo.
El aminobenzoato de potasio es un complejo de vitaminas del grupo B que ha demostrado reducir de forma modesta el tamaño de las placas, pero no corrige la curvatura anormal del pene. Además, es muy caro y puede irritar el estómago, por lo que no suele ser popular a largo plazo.
Inyecciones en el pene
A quienes temen a las agujas quizá no les entusiasme esta opción, pero inyectar dosis altas de un fármaco directamente en la placa es más eficaz que el tratamiento oral. Las inyecciones suelen solicitarse pronto en la fase aguda por hombres que desean evitar la cirugía. Los principales fármacos inyectables utilizados para la enfermedad de Peyronie son verapamilo, interferón y colagenasa.
El verapamilo es un bloqueador de los canales de calcio que se usa a menudo para tratar la hipertensión y puede ayudar con el dolor y la curvatura. Además, es una opción de bajo coste accesible para la mayoría de los pacientes.
El interferón es una proteína que produce el organismo para controlar la inflamación. Se utiliza para ralentizar la formación de cicatrices, lo que lo convierte en un tratamiento adecuado para reducir las placas en pacientes con enfermedad de Peyronie.
La colagenasa es una enzima que el cuerpo produce de forma natural y que ayuda a descomponer ciertos tejidos cicatriciales. También ha demostrado ser eficaz contra las placas. En Estados Unidos, las inyecciones de colagenasa están aprobadas como tratamiento para hombres con curvatura del pene superior a 30 grados.
Cirugía del pene
Aunque no es la opción más popular, la cirugía correctora del pene a veces es el último tratamiento con sentido para la enfermedad de Peyronie. Los médicos la reservan para hombres con casos graves e incapacitantes que dificultan orinar, sentarse, mantener relaciones sexuales y otras actividades. El tiempo de espera recomendado es de nueve meses a un año tras detenerse la progresión de la enfermedad.
Los médicos realizan la cirugía del pene de tres maneras básicas:
- Acortar el lado del pene opuesto a la placa
- Alargar el lado del pene que se curva
- Insertar una prótesis para corregir la curvatura anormal y la DE
Tras la intervención, el pene del paciente se envuelve ligeramente con un vendaje compresivo durante 24 a 48 horas, y pueden recetarse antibióticos y analgésicos. Para muchos hombres, el siguiente paso suele ser el aspecto más difícil de la recuperación: nada de sexo posquirúrgico durante al menos seis semanas.
Las revisiones periódicas son clave
La enfermedad de Peyronie puede ir desde una molestia leve hasta una afección muy limitante. No obstante, existen buenas opciones de tratamiento y, con la información adecuada y el plan de actuación correcto, es posible mantener un pene, un cuerpo y una vida sexual saludables.
La salud del pene es esencial para tu bienestar integral, así que cuida tu pene como cuidas el resto de tu cuerpo (aunque resulte incómodo). Busca un urólogo acreditado, acude a revisión y continúa con chequeos al menos una vez al año. Así estarás preparado para lo que venga.









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